Exigen con urgencia la aprobación de la Ley de Convivencia Escolar y mayor protección para quienes ejercen la labor educativa y la asistencia en la educación.
Pirque, 24 de marzo de 2025 – Profesores y asistentes de la educación de la Escuela Lo Arcaya, en la comuna de Pirque, realizaron esta mañana una manifestación pacífica a las afueras del establecimiento, en el marco de la convocatoria nacional impulsada por sindicatos de docentes ante los constantes hechos de violencia que afectan a trabajadores de la educación en todo el país.
La movilización se suma a las crecientes protestas de comunidades escolares que denuncian agresiones físicas y verbales hacia educadores, situación que ha encendido las alertas en el sistema educativo.
Durante la jornada, la profesora Patricia Jimenes, delegada del Sindicato de Profesores y Asistentes de la Educación SECORPIRQUE, leyó un comunicado en representación de los trabajadores, donde se exigió con urgencia la aprobación del Proyecto de Ley de Convivencia Escolar, iniciativa que lleva más de un año detenida en el Senado.
“Nos encontramos hoy reunidos para abordar una realidad urgente y desgarradora: la creciente violencia que afecta a nuestras aulas y, de manera particular, a nuestros y nuestras docentes (...) La docencia, que antaño era vista como una profesión noble y respetada, hoy se ha convertido en una actividad de alto riesgo”, expresó Jimenes.
En el comunicado, también se hizo hincapié en la precariedad de los recursos y capacitaciones para enfrentar las políticas de inclusión, como la Ley de Autismo y el Decreto 170, que si bien son necesarias, están lejos de ser aplicadas de forma efectiva.
“Estamos en crisis. No podemos seguir permitiendo que educarnos cueste la vida. Queremos seguridad en nuestras aulas, respeto por nuestra labor y que se nos escuche”, enfatizó la representante sindical.
La manifestación se desarrolló en un ambiente de unidad entre docentes y asistentes, quienes reiteraron el llamado a las autoridades para poner fin a lo que describen como un flagelo que amenaza la salud física, mental y emocional del profesorado.
Esta manifestación se replicó en varios establecimientos educacionales de la comuna, en distintas formas, con el objetivo de visibilizar una realidad urgente que no solo afecta al país, sino también golpea con fuerza a nuestra comunidad local.
Comunicado Sindicato de Profesores y Asistentes de la Educación SECORPIRQUE
Queridos colegas, miembros de la comunidad educativa y autoridades.
Nos encontramos hoy reunidos para abordar una realidad urgente y desgarradora: la creciente violencia que afecta a nuestras aulas y, de manera particular, a nuestros y nuestras docentes. Lo que debería ser un espacio de formación, convivencia y desarrollo integral, se ha convertido en muchos casos en un escenario de temor, incertidumbre y peligro.
Esto no es solo un problema de un centro educativo o de un grupo de personas; es un síntoma de algo mucho más profundo que nos afecta a todos. La docencia, que antaño era vista como una profesión noble y respetada, hoy se ha convertido en una actividad de alto riesgo. Nos enfrentamos a una inseguridad constante en nuestros lugares de trabajo, que amenaza no solo nuestro bienestar físico, sino también nuestra salud mental y emocional.
Llevamos más de un año exigiendo la aprobación del Proyecto de Ley de Convivencia, un marco normativo que permitiría abordar de manera estructural esta problemática. Sin embargo, a día de hoy, dicho proyecto sigue paralizado en el Senado, lo que deja en claro la falta de prioridad que se le ha dado a la seguridad de las y los docentes.
Además, debemos señalar que las políticas de inclusión, aunque sean absolutamente necesarias, como la ley de Autismo y el decreto 170 están muy lejos de dar respuestas, con una grave falta de recursos y capacitaciones a los profesionales.
¡Estamos en crisis! ¡No podemos seguir permitiendo que educarnos cueste la vida! Nuestro llamado es claro: queremos seguridad en nuestras aulas, queremos respeto por nuestra labor, y queremos que se nos escuche. Hoy, más que nunca, necesitamos estar unidos como profesorado y como sociedad para poner fin a este flagelo.
