El presbítero Patricio López Santibáñez llamó a poner a Dios al centro de la vida pública y a no olvidar a quienes quedan al margen, destacando además la vigencia de las tradiciones religiosas de Pirque.
Aunque no existe certeza sobre el año exacto en que comenzó a realizarse el Te Deum en Pirque, antiguas actas municipales registran esta celebración ya en 1923, dando cuenta de una tradición que supera el siglo de historia en la comuna.


Desde aquellos primeros registros, la ceremonia ha estado ligada a la Parroquia Santísimo Sacramento y a expresiones propias de la identidad campesina y religiosa de Pirque, como la misa a la chilena, el canto a lo divino y el guitarrón chileno, elementos que continúan presentes hasta nuestros días.

La historia de la parroquia se remonta a 1921, cuando Emiliana Subercaseaux Vicuña, viuda de Melchor Concha y Toro, donó los terrenos, la iglesia, la casa parroquial y otras dependencias. Días después, el 3 de octubre de ese mismo año, fue erigida oficialmente la Parroquia Santísimo Sacramento.

Este domingo 20 de septiembre se realizó una nueva versión del tradicional Te Deum por la Patria, encabezado por el presbítero Patricio López Santibáñez, con la presencia del senador Manuel José Ossandón, el alcalde Jaime Escudero, concejales y vecinos de la comuna.


La misa mantuvo su carácter chileno y contó con la participación de los cultores Juan Domingo Pérez Ibarra y Alfonso Ureta, quienes acompañaron la celebración con canto a lo divino y guitarrón chileno.

Durante su homilía, el padre Patricio tomó como eje la parábola de los trabajadores de la viña y llamó a no dejar a nadie fuera de la comunidad.
“Pirque también es como esa gran viña, que ojalá que nadie quede fuera y que siempre podamos contar con todos. Todos son importantes para trabajar también por nuestra comunidad”, señaló.
Tras la ceremonia, el sacerdote agregó que es necesario “poner a Dios al centro también de la vida pública” y mantener una especial preocupación por quienes muchas veces quedan olvidados.

El alcalde de Pirque, Jaime Escudero, relacionó el mensaje con el sentido del servicio público.
“Algo que me motiva, sin duda, a estar en política justamente es eso: tratar de mejorar la calidad de vida de las personas”, expresó.
El concejal Luis Batalle destacó especialmente el mensaje dirigido a quienes cumplen funciones públicas.
“Una muy buena homilía del padre Patricio, que nos llama a tener mucha más fuerza en toda la actitud que nosotros tenemos en la vida de los funcionarios públicos, de ser siempre cautos, precavidos y, sobre todo, probos”, señaló.
Batalle agradeció además a la Iglesia por la celebración realizada por las Glorias de la Patria y por el recuerdo de quienes han fallecido.

Por su parte, la concejala Viviana Petric valoró la transmisión de las tradiciones entre generaciones.
“Lo que más me llamó la atención es el valor que le da a la historia, a la familia, cómo de una generación en otra nuestras costumbres y nuestra historia perduran”, señaló.

Al finalizar el Te Deum se realizó un pie de cueca en honor a la Virgen del Carmen, patrona de Chile, cerrando una celebración donde la fe, el canto a lo divino, el guitarrón chileno y las tradiciones de Pirque volvieron a encontrarse.





