La Región Metropolitana registra 608 casos detectados entre enero de 2025 y junio de 2026. CGE y ALTO Chile reforzaron las acciones judiciales contra las conexiones eléctricas irregulares y advirtieron sobre los riesgos que estas prácticas representan para la seguridad y el suministro.
CGE y ALTO Chile intensificaron su estrategia legal para identificar y perseguir penalmente a los responsables del hurto de energía eléctrica, delito por el cual se han presentado 1.297 querellas a nivel nacional desde 2024.
De acuerdo con los antecedentes entregados por la distribuidora eléctrica, durante los últimos 18 meses, entre enero de 2025 y junio de 2026, fueron detectados 3.299 casos de hurto de energía en el país. Las mayores cifras se concentran en las regiones del Maule, con 622 casos; O'Higgins, con 611; y Metropolitana, con 608.
A nivel comunal, Puente Alto figura entre las diez comunas con mayor cantidad de casos detectados en Chile, aunque la información proporcionada por CGE no detalla la cifra específica correspondiente a la comuna.
El ranking es encabezado por Curicó, con 204 casos; Talca, con 173; Rancagua, con 153; San Bernardo, con 147; y Coquimbo, con 111. A continuación aparecen Chañaral, Puente Alto, Antofagasta, La Serena y Chillán.
Frente a este escenario, ALTO Chile, en representación de CGE, ha desarrollado una estrategia de persecución penal que se ha traducido en 1.297 querellas presentadas desde 2024 a la fecha. Estas acciones han permitido identificar a 161 personas imputadas y obtener 46 resultados judiciales favorables.

Ernesto Peñafiel, director de Servicios Jurídicos de CGE, señaló que el impacto de estas prácticas va más allá del perjuicio económico para la distribuidora.
“El hurto de energía no solo genera un perjuicio económico para la compañía: también compromete la calidad y la seguridad del suministro para miles de clientes que sí cumplen con sus obligaciones”.
El ejecutivo agregó que la empresa ha intensificado, junto a ALTO Chile, las acciones destinadas a identificar y sancionar a los responsables, además de reforzar la seguridad de las redes eléctricas en las zonas más afectadas.
Desde ALTO Chile explicaron que el hurto de energía puede involucrar la intervención de los sistemas de medición o la ejecución de conexiones no autorizadas a la red eléctrica.
Eduardo Hernández, gerente Legal & Compliance de ALTO Chile, advirtió que cada conexión clandestina implica una sobrecarga en la red que puede derivar en incendios, electrocuciones o cortes de suministro, afectando directamente la seguridad y la calidad del servicio para la comunidad.
Hernández señaló además que continuarán persiguiendo judicialmente estos hechos y llamó a la comunidad a denunciar cuando detecte este tipo de situaciones.
“Quien detecta un hurto de energía puede, y debe, denunciarlo. Cada condena que obtenemos envía una señal clara de que este delito tiene consecuencias”.
La persecución de estos delitos también ha revelado, según ALTO Chile, un “patrón” de actuación organizada en la instalación de empalmes irregulares, lo que agrega una mayor complejidad a las investigaciones.
La empresa trabaja junto a CGE en la identificación, documentación y judicialización de los casos, mediante protocolos de investigación y acompañamiento legal para llevar las causas ante los tribunales con la evidencia necesaria.
CGE y ALTO Chile señalaron que mantendrán la estrategia de persecución judicial contra el hurto de energía, mientras la Región Metropolitana se mantiene entre las tres regiones con mayor cantidad de casos detectados y Puente Alto figura entre las diez comunas con mayor presencia de este delito en el país.










