Fieles y familias pircanas mantuvieron viva una tradición de más de 90 años, peregrinando bajo la lluvia hasta la imagen de la Virgen y participando posteriormente de las actividades religiosas realizadas en la Capilla San Antonio.
Cada 15 de agosto, la comunidad de Pirque mantiene una de sus tradiciones religiosas más arraigadas: la visita a la Santísima Virgen del Paso del Clarillo, celebración que este año volvió a reunir a numerosos fieles pese a las condiciones climáticas.

Bajo una persistente lluvia, niños, adultos y familias peregrinaron rezando el Santo Rosario hasta los pies de la imagen, ubicada en el sector del Clarillo, para agradecer su intercesión y encomendar a sus familias y a la comuna.
Como parte de la celebración, niños y familias depositaron flores a los pies de la Virgen, gesto que acompañó una jornada marcada por la devoción y la continuidad de una tradición que se remonta a hace poco más de 90 años.

Debido a la lluvia, la Santa Misa debió trasladarse hasta la cercana Capilla San Antonio, donde la comunidad pudo continuar con la ceremonia en un espacio protegido de las condiciones meteorológicas.
Al término de la celebración, niñas de primer año de Catequesis de la Parroquia realizaron un homenaje a la Virgen del Paso, sumándose a las distintas expresiones de fe desarrolladas durante la jornada.

Desde la comunidad organizadora agradecieron especialmente a CONAF por el cuidado del recinto donde se encuentra la imagen y por permitir cada año el acceso de los peregrinos hasta el lugar.
La celebración volvió así a reunir a generaciones de pircanos en torno a una tradición que permanece vigente y que, incluso bajo la lluvia, congregó a familias que llegaron hasta el Clarillo para rendir homenaje a la Virgen del Paso.













