La instalación de Clemente McKay fue presentada este martes en el Centro del Vino Concha y Toro con una puesta en escena que reunió sonidos de raíz andina, canto a lo humano y campanas de cerámica que interactúan con el agua.
Una ceremonia marcada por el sonido, el agua y el simbolismo acompañó este martes 8 de septiembre la inauguración de “Al río Maipo”, nueva instalación del artista Clemente McKay en el Centro del Vino Concha y Toro, en Pirque.

La actividad comenzó con sonidos de antara, mientras una sahumadora, portando una pluma y un recipiente con brasas e incienso, avanzó realizando una intervención ceremonial en torno al agua y las campanas. Al centro se dispuso además un aguayo con distintos elementos, dando paso posteriormente a expresiones vinculadas al canto a lo humano, tradición presente en la cultura folclórica de Pirque.

La obra está compuesta por grandes campanas de cerámica suspendidas sobre el agua. A un costado, piedras permiten activar el mecanismo: al al tocarlas con las manos, las piezas descienden hasta sumergirse y luego vuelven a elevarse. El movimiento produce distintos sonidos al entrar y salir, mientras el agua retenida en las campanas vuelve a caer sobre la superficie y se incorpora a la experiencia sonora.

McKay explicó que las piezas buscan representar a los cerros y recuperar parte de la dimensión simbólica que las montañas han tenido históricamente en los Andes.
“Me interesa con estas campanas devolverle un poco el carácter sagrado que han tenido los cerros en los Andes milenariamente”.
El artista señaló además que el río permite conectar con la memoria del territorio. “Me interesa un poquito despertar esa memoria. El río es una muy buena fuente para poder conectar con todo eso”, expresó, planteando también una invitación a volver a mirar el agua desde una relación más afectiva y consciente de la necesidad de proteger las fuentes hídricas y los glaciares de la cuenca del Maipo.

La curadora del Centro del Vino, Josefina Guilisasti, explicó que la instalación forma parte de una propuesta que busca hacer dialogar las obras con el antiguo galpón de madera donde se emplazan. “Queremos que las obras dialoguen con la construcción misma y también rendir un homenaje al oficio”, sostuvo.

Por su parte, Isabel Guilisasti, vicepresidenta de Vinos Finos e Imagen Corporativa de Viña Concha y Toro, destacó el carácter sensorial de la propuesta y la búsqueda por relacionar el vino con expresiones como el arte, la música, el patrimonio y la cultura. “Son experiencias sensoriales. El vino invita a todos los sentidos a vivirlo de una manera distinta”, señaló.

Entre los asistentes estuvo también el alcalde de Pirque, Jaime Escudero Ramos, quien valoró la conexión de la obra con la naturaleza y la identidad local. Sostuvo que este tipo de expresiones artísticas y puestas en escena acercan la cultura a la comunidad, potencian el turismo y contribuyen a poner en valor una historia comunal profundamente vinculada al río Maipo.
Con cerámica, agua, sonido y participación del público, “Al río Maipo” quedó incorporada al recorrido cultural del Centro del Vino, proponiendo una experiencia en la que el paisaje de Pirque no solo se observa: también se escucha.

