La pista en avenida Virginia Subercaseaux considera una inversión cercana a $237 millones y su adjudicación fue aprobada por seis votos a favor y uno en contra. Según se informó, contará con un ITO del MOP para supervisar las obras y el cumplimiento de los plazos.
El Concejo Municipal de Pirque aprobó la adjudicación para retomar las obras de la pista de desaceleración frente al Cesfam Balmaceda, en avenida Virginia Subercaseaux, que permanecen inconclusas desde su paralización en 2021. La decisión permite avanzar en una nueva contratación para ejecutar la intervención pendiente en el sector del centro de salud.
Respaldaron la propuesta el alcalde Jaime Escudero y los concejales Luis Batallé Pedreros, Leopoldo Pérez Lahsen, Claudio Arredondo Medina, Betzabé Muñoz Herrera y Sergio Ulloa Galdames. La concejala Viviana Petric Meneses votó en contra.

La directora de Secplac, Ana Luisa Carballo, explicó que el proceso llegó a una licitación privada después de que dos llamados públicos quedaran desiertos por falta de oferentes. En esta nueva convocatoria se invitó a cinco empresas y solo una presentó una propuesta. Según informó, la comisión evaluadora consideró diez obras respaldadas por certificados para acreditar la experiencia de la empresa seleccionada.
El presupuesto disponible, la complejidad de los trabajos y las dificultades de las contrataciones anteriores concentraron parte del debate. Aunque la mayoría respaldó la adjudicación, varios concejales expresaron preocupación por que la intervención vuelva a quedar inconclusa.
Luis Batallé manifestó su preocupación por que la obra cuente con todos los permisos de la Asociación de Canalistas del Canal de Pirque, para evitar que se repitan las dificultades de la ejecución anterior. Al fundamentar su voto, señaló: “Voy a aprobar con todas las aprensiones que hemos manifestado aquí en la mesa”. El concejal expresó su esperanza de que esta nueva contratación permita finalmente terminar la obra.
Frente a las consultas, Carballo sostuvo que el proyecto cuenta con planos de ingeniería y con las aprobaciones de la Asociación de Canalistas del Canal de Pirque y de la Dirección de Vialidad.

Daniela Ramírez, de la Secretaría Comunal de Planificación, explicó que la intervención original estaba vinculada a la construcción y urbanización del Cesfam Balmaceda. Según relató, durante una ejecución anterior se modificó el diseño y los canalistas no aprobaron la ejecución de esa modificación, lo que provocó la paralización. Posteriormente, señaló, la empresa no pudo sostener los tiempos de espera y quebró.
Ramírez indicó que, tras conversaciones con el Gobierno Regional, se cerró el proyecto anterior y se elaboró una nueva propuesta, trabajada con los canalistas y aprobada también por Vialidad.
Sobre el manejo del agua durante los trabajos, precisó que “el canal sigue exactamente igual” en su trazado. Para permitir la construcción se considera un desvío temporal, conocido como bypass, cuyo diseño fue revisado en reuniones con los canalistas, sus ingenieros y abogados. La funcionaria explicó que este componente requiere especial cuidado para prevenir desbordes que pudieran afectar al centro de salud.
También informó que la obra tendrá un cierre perimetral y que se mantendrán accesos al Cesfam por los costados de Farmacias Ahumada y de los estacionamientos del establecimiento.
Uno de los principales requerimientos de los concejales fue mantener una supervisión frecuente en terreno. Leopoldo Pérez solicitó controlar el avance de la carta Gantt y las etapas constructivas, además de revisar los estados de pago.
“Vamos a tener que ser bastante cuidadosos como municipio con esta obra y con esta empresa”, advirtió Pérez, quien respaldó la adjudicación e insistió en asegurar la calidad de los trabajos y el cumplimiento de los plazos.
Claudio Arredondo coincidió en la necesidad de fortalecer la supervisión. “Hay que tener más cuidado y ser más precavidos”, manifestó, junto con solicitar un esfuerzo municipal para contar con fiscalización permanente. Sergio Ulloa también expresó preocupación por los tiempos de ejecución y por evitar que los trabajos queden nuevamente a medias.
Desde el municipio se informó que el financiamiento del Gobierno Regional considera recursos para supervisión técnica, con diez visitas durante el proceso, además del seguimiento municipal. Carballo comprometió un esfuerzo conjunto de los profesionales de Obras y de Planificación para controlar la ejecución.
Betzabé Muñoz respaldó la propuesta tras las explicaciones entregadas y expresó su expectativa de que el nuevo proyecto permita concretar una intervención esperada desde hace años.
Viviana Petric, en tanto, fundamentó su rechazo en dudas sobre los antecedentes que tuvo a la vista y las garantías de cumplimiento de la empresa. “Los vecinos necesitamos el máximo de seguridad para que las obras que tengamos se cumplan en forma, tiempo, plazo”, sostuvo.
En respuesta, Ramírez señaló que los certificados, permisos y antecedentes del proceso están disponibles en el expediente de la licitación en Mercado Público. El alcalde Jaime Escudero defendió la evaluación realizada y afirmó: “Aquí estamos en una licitación que se ha cumplido con todo lo que se pide”.
Durante el intercambio, Escudero planteó la posibilidad de remitir a Contraloría los antecedentes de la votación de rechazo, señalando que, según su interpretación de la normativa, esta decisión debe fundamentarse técnicamente. Petric manifestó estar dispuesta a explicar las razones de su voto ante ese organismo.
Finalmente, la adjudicación fue aprobada por mayoría. Durante la sesión, Pérez también solicitó explicar a la comunidad que los trabajos corresponden a la urbanización del frente del Cesfam Balmaceda, una intervención pendiente asociada al establecimiento de salud.